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Cuidado

Limpiar un sofá de tela según su etiqueta

Una cremallera no significa que la funda admita lavadora. Identifica el tejido y las instrucciones del sofá antes de acercar agua o quitamanchas.

Detalle del tejido gris y los cojines de un sofá

Busca las instrucciones de la pieza completa

La etiqueta puede estar bajo un cojín, junto a una costura o en la base del sofá. Si no aparece, busca el modelo en la documentación del fabricante. La composición del tejido ayuda, pero no basta: también importan el tinte, el acabado, el relleno y la forma en que está montada la tapicería.

Algunas etiquetas utilizan códigos de limpieza y otras muestran símbolos de lavado. No interpretes un código desconocido por intuición. Comprueba su significado en las instrucciones de ese fabricante. Tampoco asumas que una funda extraíble es lavable; la cremallera puede estar destinada únicamente al montaje. Si la información falta, empieza solo por retirar polvo y consulta antes de mojar.

Quita primero lo que está suelto

Usa el accesorio de tapicería del aspirador, limpio y con una potencia adecuada para la tela. Pasa por asiento, respaldo y uniones sin tirar de hilos ni flecos. Retira los cojines únicamente si están diseñados para salir. Las migas entre las piezas se recogen mejor así que empujándolas con un paño húmedo.

Si el tejido tiene pelo, como algunos terciopelos, evita cepillos duros o movimientos agresivos. Haz primero una pasada discreta y observa el resultado. Aspirar no elimina todas las manchas, pero permite distinguir una marca real de una acumulación de polvo y evita extender la suciedad al humedecerla.

Actúa sobre un derrame sin extenderlo

Absorbe el líquido fresco con un paño blanco, limpio y seco, presionando suavemente. Cambia a una zona seca del paño cuando se empape. Frotar con fuerza puede extender la mancha y alterar la superficie. Recoge los restos sólidos con cuidado, sin aplastarlos contra la tela.

El siguiente paso depende de la etiqueta, no de una receta casera. Si permite limpieza húmeda, utiliza el producto indicado y prueba antes en una zona oculta. Deja que esa prueba se seque para comprobar el color y el tacto. Una tela aparentemente estable mientras está mojada puede mostrar después un cerco.

Controla la humedad y el secado

No empapes el cojín para perseguir una mancha. El relleno puede retener agua cuando la superficie ya parece seca. Aplica únicamente la cantidad y el procedimiento que indique el fabricante; algunas tapicerías necesitan tratar un panel completo para evitar marcas, mientras otras no admiten ese método.

Si las fundas permiten lavadora, respeta temperatura, programa y secado de la etiqueta. No añadas calor para acelerar el proceso ni fuerces una funda que haya encogido. Ventila la habitación y espera a que las piezas estén completamente secas antes de utilizarlas o montarlas según sus instrucciones.

Reconoce cuándo conviene parar

Una mancha antigua, un color que pasa al paño o una tela de composición desconocida justifican consultar a un profesional de tapicería. No encadenes quitamanchas distintos. Que un tejido de exterior concreto tolere lejía no significa que tu sofá también la tolere. Guarda las instrucciones junto al nombre del modelo: la próxima limpieza empezará con una respuesta, no con una prueba improvisada.