Comprueba material y acabado
Mimbre, ratán, junco y otras fibras se agrupan a menudo bajo una misma descripción comercial, aunque no sean idénticos. Una cesta puede llevar pintura, barniz, pegamento o un armazón oculto. Busca su etiqueta antes de decidir cómo limpiarla. Si es una pieza antigua o no conoces el acabado, empieza en seco y sin frotar con fuerza. Una cesta decorativa tampoco es automáticamente apta para alimentos: comprueba el uso previsto antes de guardar pan, fruta o utensilios que entren en contacto directo con comida.
Vacía y observa el interior
Saca todo el contenido y retira la funda textil solo si está diseñada para desmontarse. Limpia esa funda según su propia etiqueta, no como si fuera parte del trenzado. Mira el fondo, las asas y las uniones para localizar fibras partidas o puntas que puedan enganchar ropa. No levantes una cesta pesada por un asa debilitada. Antes de volver a usarla para juguetes o mantas, decide si una reparación es necesaria o si conviene reservarla para un uso menos exigente.
Retira polvo con suavidad
Un cepillo suave y limpio permite trabajar entre las fibras sin empujarlas. Si utilizas aspirador, elige un accesorio y una potencia que no succionen piezas sueltas. Sigue la forma del trenzado y no fuerces huecos con objetos metálicos. Trabaja sobre una superficie fácil de limpiar y recoge el polvo desprendido después. No sacudas una cesta frágil golpeándola contra el suelo. La limpieza puede llevar unos minutos más, pero conserva uniones que una intervención rápida y brusca podría romper.
Si necesita limpieza localizada
Solo cuando las instrucciones lo permitan, usa un paño ligeramente humedecido en una zona pequeña y seca después. No sumerjas la cesta por defecto ni la metas bajo la ducha. La humedad puede afectar a la forma, a los tintes o a las uniones, y es difícil comprobar el secado entre capas. Evita calor intenso para acelerarlo. Deja la pieza en un lugar ventilado según su cuidado y no devuelvas el contenido hasta que esté completamente seca, incluido el fondo y los puntos donde se cruzan varias fibras.
El lugar de uso también importa
Una cesta junto a una pared húmeda o bajo una maceta puede necesitar cambiar de sitio, no otra limpieza. Si aparece moho o un olor persistente, no lo tapes con perfume ni metas ropa limpia dentro. Revisa la fuente de humedad y consulta si la pieza puede recuperarse de forma adecuada. Para plantas, utiliza un recipiente interior compatible y controla fugas, sin confiar en que el trenzado protege el suelo. Para colada, evita acumular toallas mojadas en una cesta que no pueda secarse bien.
Referencias para ampliar información:



