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Calcular el ancho de cortina que necesitas

El ancho de la ventana no siempre es el ancho de tela que necesitas. Primero define el riel y el tipo de cabecera; después calcula los paneles según su forma de fruncir.

Pliegues de una cortina junto a una ventana

Mide el recorrido que cubrirán

Toma la anchura útil de la barra o riel previsto, no únicamente la del vidrio. Comprueba cuánto quieres cubrir a cada lado y dónde quedará la tela recogida. Ten en cuenta manillas, esquinas, muebles y apertura de la ventana. Si el sistema aún no está instalado, dibuja la posición antes de comprar cortinas. No amplíes la barra sin revisar soportes y fijaciones. Un riel más largo puede mejorar la recogida, pero también necesita espacio real y una instalación adecuada a la pared o al techo.

Lee qué ancho anuncia el producto

Una ficha puede indicar el ancho plano de cada panel o la cobertura una vez fruncido. Comprueba si el paquete incluye una pieza o un par. Dos cortinas con el mismo ancho plano pueden cubrir de forma distinta según cabecera y efecto deseado. Sigue la proporción de fruncido que recomienda ese sistema, sin aplicar una multiplicación universal. Si encargas a medida, confirma por escrito qué medida debes facilitar y qué incluye el cálculo del proveedor, para no añadir dos veces el margen de frunce.

Cuenta encuentros y recogida

Cuando hay dos paneles, mira cómo se encuentran en el centro y si el sistema requiere solape o retornos laterales. Para oscurecer, la tela y las rendijas deben considerarse juntas. Comprueba también el volumen que quedará apilado al abrir: puede tapar parte de una ventana estrecha. Una tela gruesa necesita una solución distinta a un visillo ligero. Si vas a usar dos capas, revisa el riel doble y la distancia entre ellas, además de la cantidad total de tejido que deberá moverse sin engancharse.

Haz una comprobación antes del pedido

Escribe en una hoja ancho del riel, número de paneles, tipo de cabecera y medida anunciada por unidad. Añade largo y posición final, para no resolver el ancho y olvidar el resto. Revisa el cuidado y cualquier ajuste posterior previsto. Si el cálculo sigue ambiguo, envía el esquema al vendedor en lugar de redondear a ojo. Conserva su respuesta. Comprar más tela por precaución puede crear una cortina difícil de recoger, mientras comprar justo el ancho del vidrio puede dejar una pieza plana que no cubra como esperabas.

Referencias para ampliar información:

IKEA: Measuring for curtains